domingo, 5 de enero de 2014

A la derecha

Él jugaba, se reía, se enamoró, la amó, la perdió.
La miró, la admiró, la quiso tener, nunca la tuvo.
Fue su culpa, si tal vez ese día no hubiera jugado...
Pero se olvidó, y se fue
Lo intentó, eso me consta, pero ella lo rechazó
Tal vez ella se siente culpable de ello,
pero no pudo hacer nada. Lo rechazó.
Lo ignoró, sin querer hacerlo. Él se olvidó
Ella no pudo, aún no puede.
Ya van 3 años le pregunté? Asintió con la cabeza.
Comprendí que estaba enferma. Demasiado tarde
La consolaba, pero no era suficiente.
Dijo nunca, y se equivocó, se enamoró.
Perdidamente. Ilusamente. Virgen. Sincera. Amante
Llora y desvanece. Se estremece. El dolor se agudiza.
Ríe, se ilusiona, pero de una u otra forma se trunca.
Que queda, el futuro, el tiempo.
El tiempo ha pasado.
Sueña con él. La intensidad ha disminuido
Lo recuerda, pero ya no lo llora.
Se olvidó, vio a la derecha, lo encontró a él.
Él la hizo vibrar, amar, vivir, sentir, explorar.
Tenía miedo, no quería volver a llorar.
Pero esto era diferente, él la amaba
Era intenso, atrevido, arriesgaba. Le encantaba.
Y se amaron, se abrazaron, se intercambiaron.
Era cuestión de tiempo. Él la admiró de pies a cabeza.
Ella perdió el miedo, se dejó amar.
Felicidad. Esos años que tenía demás no eran de su interés.
Ella lo rejuveneció, él a ella la envejeció.
Crecieron juntos. Y pasó.
No quiso saber nada más.
No quiso enterarse del pasado.
Y lo amó locamente.
Era su droga.
Temo por ella, solo un poco.
Esta vez la dosis es buena.







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